¿Cuáles eran las previsiones sobre la evolución de la economía mundial antes del Brexit?

Revista Digital Canarias EmpleaArtículo, Coyuntura Económica

Autores: OBECAN


¿Cuáles eran las previsiones sobre la evolución de la economía mundial antes del Brexit?

Los resultados del Brexit generan nuevas incertidumbres para la economía global. En ese sentido, es interesante hacer un repaso a las previsiones de crecimiento de la economía mundial hasta hace unos días.

Recientemente, el FMI había recortado nuevamente sus expectativas de crecimiento para las economías emergentes. El organismo internacional anticipaba un crecimiento de un 3,2% en 2016 y del 3,5% en 2017, lo que suponía, para ambos ejercicios, una nueva rebaja respecto a su última previsión. Este escenario se explica por el deterioro de los mercados internacionales, las dudas respecto a la evolución de la economía China, las dificultades que afrontan los mercados de materias primas, la apreciación del dólar y las nuevas expectativas de subidas de los tipos de interés.

América Latina es la región del mundo que presentaba peores perspectivas de crecimiento a corto plazo. El FMI preveía una caída del 0,5% en la región latinoamericana para 2016, porcentaje que aumentaba en el caso de países como Brasil (3,8%). Por su parte, las economías con mejores perspectivas a corto plazo eran las de los países emergentes de Asia, que en conjunto crecerían un 6,4% en 2016 y un 6,3% en 2017. India encabezaba el ranking con un aumento del PIB de 7,5 puntos porcentuales para este año y el mismo porcentaje para el próximo ejercicio.

Asimismo, se mantenían las proyecciones positivas para China (6,5%), aunque la evolución de la potencia asiática dependería de la puesta en marcha de medidas de estímulo de su economía. También, crecerían en torno al 4% algunos países del sudeste asiático tales como Indonesia, Malasia, Filipinas y Tailandia, así como la región del África subsahariana. La mejora sería más lenta en países como Alemania (1,5%), Francia (1,1%), Canadá (1,5%), Italia (1%) y Japón (0,5%). Para Estados Unidos el FMI preveía un crecimiento sostenido del 2,4% para el año 2016 y un 2,5% en 2017. De otra parte, Reino Unido crecería un 1,9% y 2,2%, respectivamente.

Los efectos de la desaceleración de China sobre la economía global serían amortiguados por el nivel más reducido de los precios del petróleo y de las materias primas, así como por las nuevas medidas expansivas, de carácter financiero, puestas en marcha por el Banco Central Europeo (BCE). El yuan sigue ganando protagonismo como divisa de referencia, superando al yen japonés y convirtiéndose en la cuarta moneda más empleada en las transacciones internacionales, por detrás del dólar, el euro y la libra.

En concreto, la economía estadounidense se ha mostrado resistente al efecto de la debilidad de la coyuntura internacional. La fortaleza del dólar, la caída del precio del petróleo y la debilidad de China han estado frenando a la economía de Estados Unidos, aunque el consumo privado ha seguido creciendo.

En ese país el mercado laboral está muy cerca de la situación de pleno empleo y los subsidios por desempleo han estado en niveles aceptables porque las empresas de la mayor parte de los sectores de actividad no están llevando a cabo políticas de despidos. Además, la inversión empresarial continúa en niveles adecuados y la inflación presentaba en abril de 2016 una tasa de variación anual del 1,1%. La decisión de comenzar a subir lentamente los tipos de interés, adoptada en el mes de diciembre de 2015 por el banco central estadounidense, ha iniciado un proceso de normalización de la política monetaria de ese país, ya que se habían mantenido en torno al 0% desde hace siete años.

Como acontecimientos especialmente relevantes, Estados Unidos, Japón y otros diez países de América (Canadá, México, Chile y Perú), Asia (Vietnam, Singapur, Brunei y Malasia) y Oceanía (Australia y Nueva Zelanda), que en conjunto representan, aproximadamente, un 40% del PIB mundial, han firmado el Tratado de Asociación Transpacífico (TTP), el mayor tratado de comercio de la historia. A falta de ser ratificado por los parlamentos de las naciones implicadas, su objetivo prioritario consiste en eliminar las barreras al comercio entre esos doce países, que representan a 800 millones de consumidores, ganando peso frente al protagonismo de China en la economía mundial. Así, se calcula que el nuevo tratado incrementará la actividad económica mundial en algo más de 177.000 millones de euros.

Además, Estados Unidos pretende cerrar el pacto comercial sin precedente con Europa con él que se crearía la mayor zona de libre comercio del mundo: el Acuerdo Trasatlántico para el Comercio y la Inversión (TTIP). Aunque se tenía la intención de cerrarlo a finales de 2016, actualmente está estancado por falta de consenso en algunos asuntos considerados esenciales para ambas partes. En ese sentido, hay que tener en cuenta que la suma de ambos bloques económicos representaría el 60% del PIB mundial.

Sin duda alguna, la salida del Reino Unido de la Unión Europea provocará consecuencias que en estos momentos son difíciles de medir y anticipar. Tendremos que esperar un tiempo para realizar comparaciones entre lo que se había previsto y lo que realmente acontecerá. Lo que sí parece evidente es que podrá tener efectos sobre la economía de los países y el gran acuerdo comercial que se está negociando.

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