La Nueva Reforma del Sistema de Formación Profesional para el Empleo (II)

Revista Digital Canarias EmpleaArtículo

Publica: Revista Digital Canarias Emplea – RED CANARIAS EMPLEA

Autores: Manuel González de la Rosa, Francisco Javier García Rodruíguez y María del Pilar González de la Rosa


¿Conoces la Nueva Reforma del Sistema de Formación Profesional para el Empleo? (II)

Con esta segunda entrega sobre la Nueva Reforma del Sistema de Formación Profesional para el Empleo en el ámbito laboral, la Revista Digital Canarias Emplea pretende contribuir a difundir la información publicada en fechas pasadas por el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) en la que se recogían algunos de los principales argumentos que han justificado su aprobación.

Es evidente que la formación tiene una incidencia determinante sobre el empleo:

  • El empleo perdido durante la reciente recesión económica lo ha sido mayoritariamente en ocupaciones de bajo nivel de capacitación.
  • Entre 2007 y 2013 más de la mitad de los trabajadores que no habían superado la educación primaria perdieron su empleo. En cambio, el número de ocupados con estudios superiores se incrementó en un 2%.
  • Las carencias formativas tienen un impacto negativo cuantificable sobre las oportunidades de empleo de los trabajadores. Las personas con menor nivel de competencias básicas están expuestas a casi el doble de probabilidades de quedar desempleadas con la pérdida económica y social que implica (Informe PIAAC, 2010).
  • A pesar del crecimiento del PIB durante los últimos trimestres y la recuperación del empleo observada, se detectan importantes diferencias formativas entre los desempleados que requieren una contundente respuesta específica.
  • Según los datos de la Encuesta de Población Activa, correspondientes al cuarto trimestre de 2014, la tasa de paro de quienes sólo tenían estudios primarios (38,07%) era 2,7 veces superior a aquella de quienes poseían estudios superiores (14,29%). Asimismo, el 54% de los desempleados no había superado la educación secundaria.
  • También, se observa una incidencia diferencial del nivel formativo en el tiempo de permanencia en desempleo: del total de trabajadores desempleados que buscan un puesto de trabajo desde hace, al menos, dos años, el 60% no han completado la educación secundaria. Casi el 70% de los trabajadores desempleados que sólo cuentan con educación primaria han permanecido en esta situación durante más de un año, 15 puntos por encima de lo que se observa entre los trabajadores con educación superior.
  • El salario medio por nivel de formación alcanzado oscila entre los 1.347 euros para los trabajadores que tienen sólo educación secundaria o inferior y supera los 2.400 euros para los que tienen educación superior. (EPA – media 2013).

Por todo lo anterior y mucho más, ha resultado esencial acometer la reforma de la formación profesional para el empleo.

Con el desarrollo de la misma, se trata de evitar que una parte importante de la población activa se perpetúe en situación de desempleo con las graves consecuencias tanto económicas como sociales que ello supone en el largo plazo. En ese sentido, como es sabido, España presentaba un 14,6% de desempleo de larga duración en el cuarto trimestre de 2014, es decir, más del doble de la media de la UE. De esa manera, se pretende acelerar su proceso de retorno al empleo con las mejores garantías y amplificar, con ello, el impacto de la recuperación económica prevista sobre el mercado de trabajo.

¿Cuáles eran las principales debilidades del anterior Acuerdo de Formación Profesional para el Empleo de 2006?

El anterior Acuerdo de Formación Profesional para el Empleo de 2006 mostraba las siguientes debilidades:

  • Deficiente coordinación del conjunto del sistema.
  • Escasa vinculación con la realidad del tejido productivo, especialmente la formación de demanda dirigida a la PYME.
  • Falta de la evaluación de su impacto.
  • Falta de una planificación estratégica de la formación profesional para el empleo.
  • No disponibilidad de un sistema de información integrado.
  • Definición poco eficiente del papel de los agentes implicados en el sistema.

Además, de manera resumida, el diagnóstico del sistema de formación para el empleo vigente hasta ahora revelaba importantes deficiencias:

La oferta formativa no contribuía a incrementar la empleabilidad:

  • Seis de cada diez encuestados no experimentó un impacto positivo en su empleabilidad durante los 12 meses siguientes al curso.
  • Siete de cada diez encuestados no vieron aumentadas sus posibilidades de inserción.
  • Menos de 2 de cada 10 encontraron un empleo relacionado con el curso formativo.

Los contenidos formativos no se adecuaban a las necesidades del tejido productivo:

  • En 2012 los cursos en servicios socioculturales y a la comunidad representaron el 45% de los participantes en el colectivo de jóvenes mientras que los de hostelería y turismo representaron el 4,1% y los de informática y comunicaciones el 9,4%.
  • La escasa competencia entre proveedores limitaba la oferta formativa y encarecía los servicios:
  • Existía una fragmentación regional del mercado nacional de proveedores de cursos formativos.
  • Las primeras convocatorias en competencia multiplicaron por dos las ofertas recibidas y redujeron el precio en un 20% respecto a anteriores convocatorias.

Estas carencias habían debilitado el sistema de formación vigente hasta fechas recientes para afrontar los retos que plantea la actual etapa de recuperación económica y las tendencias que influirán en la dinámica del mercado de trabajo español y de los sectores productivos en los próximos años.

Sin duda alguna, las medidas contempladas en la Nueva Reforma del Sistema de Formación Profesional para el Empleo afectarán al mercado laboral de las Islas Canarias.

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